Gobierno moderniza personal estatutario: limita temporalidad, jornada 45h y guardias 17h
El Gobierno ha remitido a audiencia pública un anteproyecto que moderniza el régimen jurídico del personal estatutario del Sistema Nacional de Salud tras más de dos décadas sin actualización. El objetivo declarado es consolidar empleo, atajar la precariedad y fijar reglas comunes que sirvan de base para la negociación y la organización en las comunidades autónomas.
La propuesta introduce límites concretos para combatir la temporalidad: los nombramientos en plazas vacantes no podrán prolongarse más allá de tres años y las convocatorias para acceder a la condición de personal fijo deberán celebrarse, como máximo, cada dos años. En caso de abuso de la temporalidad, se contempla una compensación económica: 20 días de retribuciones fijas por cada año de servicio.
En materia de jornada y guardias la norma endurece topes y refuerza descansos. Se reduce la jornada máxima semanal por debajo del umbral europeo y se acotan las guardias para disminuir la carga laboral: jornada máxima de 45 horas semanales y guardias con un máximo de 17 horas de trabajo efectivo. Además, se establece un descanso mínimo ininterrumpido de 12 horas entre jornadas y un descanso semanal mínimo de 24 horas, complementario al descanso diario. La norma fija un plazo de cinco años para que los servicios de salud adapten su organización a estos límites.
La ley también reordena la clasificación profesional conforme al Marco Español de Cualificaciones: el personal sanitario se distribuye en distintos grupos según la titulación requerida, y el personal de gestión y servicios se enmarca en otros grupos que abarcan desde titulaciones superiores hasta categorías sin exigencia académica. Se crea una nueva categoría, la del personal estatutario investigador, reservada a doctores que deben dedicar al menos la mitad de su jornada a actividades de investigación, con posibilidad de compatibilizar esas tareas con funciones asistenciales, docentes o de gestión clínica.
Respecto a la dirección y gestión, la reforma impulsa la profesionalización: el acceso a puestos directivos exigirá titulación universitaria, selección pública y valoración de méritos, experiencia y un proyecto de gestión que será criterio clave en los procesos de nombramiento.
El anteproyecto incorpora medidas de conciliación y protección de derechos laborales: flexibilización horaria para quienes cuidan de menores de 12 años o de familiares dependientes; exención de guardias y turnos nocturnos para mayores de 55 años, embarazadas y lactantes; y reconocimiento del derecho a la desconexión digital fuera del tiempo de trabajo. Asimismo, se introduce el concepto de “carga horaria excesiva” como indicador para activar intervenciones organizativas y se refuerzan mecanismos de protección frente a agresiones y a la discriminación por estado de salud, orientación sexual o predisposición genética.
Para mejorar la planificación de recursos humanos, la propuesta prevé la creación de un Registro Estatal de Personal Estatutario que facilite la coordinación entre servicios de salud. Tras la fase de audiencia pública, el texto se remitirá a las Cortes para su tramitación parlamentaria, y corresponderá a las comunidades autónomas desarrollar e implantar estas medidas dentro de sus competencias.
