Déficit comercial de mayo por alza de importaciones energéticas pese a exportaciones resistentes
La balanza comercial española registró en mayo un empeoramiento por el encarecimiento de las importaciones, pese a la resistencia de las ventas al exterior. Las compras de bienes alcanzaron 42.939 millones de euros, un 14,4% más que un año antes (19% interanual en términos desestacionalizados y corregidos por calendario), mientras que las exportaciones sumaron 34.694 millones, con una caída interanual del 0,9% que contrasta con un incremento del 3,3% al ajustar estacionalidad y calendario. Si se excluye una operación extraordinaria de insumos farmacéuticos a Países Bajos de mayo de 2025 (más de 1.300 millones), las exportaciones habrían crecido un 3,1% interanual.
El alza del coste energético —con el precio del petróleo casi duplicado frente a mayo de 2025, tras el cierre del Estrecho de Ormuz— presionó el déficit comercial, que en mayo se amplió en 5.702 millones respecto al mismo mes del año anterior. Como resultado, la tasa de cobertura (exportaciones/importaciones) retrocedió hasta el 80,8%, 12,4 puntos porcentuales menos que en mayo previo.
En mercados, la Unión Europea continuó siendo el principal socio y el único con saldo positivo sostenido: en mayo España tuvo un superávit comercial con la UE de 2.075 millones de euros, una racha ininterrumpida desde enero de 2017. Los mayores excedentes mensuales se concentraron en Portugal (1.777 millones), Francia (1.647 millones) y Reino Unido (567 millones). Las exportaciones a Estados Unidos subieron un 2,5% en mayo, por tercer mes consecutivo, hasta 1.561,5 millones de euros.
Fuera de la UE, también sobresalieron incrementos relevantes: las exportaciones a China avanzaron un 15,3%. Mayo fue además el primer mes con aplicación provisional del acuerdo interino UE‑Mercosur; los intercambios con Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay crecieron: las exportaciones españolas a la región subieron un 4,2% e importaciones un 1,8%.
Por ramas, en mayo las contribuciones positivas a la variación anual de las exportaciones provinieron principalmente de productos energéticos (4,1 puntos), materias primas (0,8), otras mercancías (0,5) y bienes de equipo (0,1). Los saldos sectoriales más superavitarios correspondieron a alimentación, bebidas y tabaco (1.538 millones), semimanufacturas no químicas (478 millones) y otras mercancías (452 millones); en cambio, automóvil y productos químicos presentaron saldos negativos.
En cuanto a la distribución geográfica, el 62,4% de las ventas se dirigieron a la UE‑27; se registraron máximos mensuales en 11 países comunitarios, entre ellos Portugal, Italia, Polonia y la República Checa. Las exportaciones hacia destinos extracomunitarios supusieron el 37,6% del total y crecieron un 1,2% interanual, con máximos mensuales en mercados como Canadá, Ucrania, Andorra y Libia.
En el acumulado enero‑mayo de 2026, las exportaciones españolas de bienes totalizaron 165.588 millones de euros —la segunda cifra más alta para ese periodo—, con un avance interanual del 1,3%. Las importaciones sumaron 190.682,6 millones (+3,1%), de modo que el déficit comercial acumulado aumentó en 3.570 millones hasta 25.094 millones. La tasa de cobertura en el periodo se situó en el 86,8%.
Por sectores en el acumulado, los mayores superávits correspondieron a alimentación, bebidas y tabaco (8.386 millones), semimanufacturas no químicas (2.599 millones) y otras mercancías (2.492 millones). Destacó también el dinamismo exportador hacia mercados no tradicionales: África (+5,5%), Canadá (+16,5%), Vietnam (+21,7%) y Australia (+65,8%), mientras que Oriente Medio mostró un retroceso respecto a 2025.
La base de empresas exportadoras habituales siguió creciendo: hasta mayo había 42.605 exportadores regulares, un 0,6% más que un año antes; estos operadores generaron 159.503 millones de euros en ventas al exterior, el 96,3% del total y un 1,1% más que en el mismo periodo precedente.
